Por último, ante las acusaciones de que Shell, quien fuera -como es público y notorio- mi empleador hasta el 30/06/15 provee de GNL a las empresas chilenas que posteriormente revendieron el gas natural a ENARSA, debe señalarse que nuestros proveedores chilenos de gas natural (ENAP y SolGas) eligen sus proveedores de GNL sin dar intervención ni información (y sin obligación alguna de darla) a ENARSA, por lo que no conozco y además no interfiero, ni tengo incidencia en la elección del proveedor por parte de las empresas radicadas en el vecino país.1

Si bien Plutarco comparó las vidas de personajes griegos y romanos entre sí, se lo podría llamar a nuestros pagos en una resurrección anticipada para que nos escriba acerca de comportamientos paralelos, porque aquí encontraría mucha inspiración. Las paralelas no se encuentran nunca (quizás en el infinito, dicen los geómetras) y los comportamientos paralelos tampoco. Pero los podemos acercar comparando actitudes, por ejemplo, de un ministro de la Corte de Estados Unidos con un ministro del poder Ejecutivo de Argentina que no hizo la carrera pública. En estos pagos ahora vemos comportamientos morales paralelos (de esto se trataban las vidas de Plutarco) del juez Samuel Alito de los Estados Unidos con el novato ministro argentino que ha servido sin interrupciones a la empresa británica Shell, que a veces se disfraza de mixtura holandesa, apoyada en la fusión originaria entre la inglesa Shell y una petrolera baja de los Países Bajos, o con la novata unificación de sede central en Ámsterdam.

Ben Van Beurden, CEO de la Royal Dutch Shell, a la izquierda, y el presidente del grupo BG (British Gas) Andrew Gould se estrechan la mano en la conferencia de prensa donde se anuncia que la Royal Dutch Shell ha acordado la compra de la British Gas, 8 de abril de 2015. (AP  Photo / Alastair Grant)

 

Vale la pena aclarar la binacionalidad de la Shell: debemos recordar que la empresa tiene dos exigencias: primero, que el 60% por ciento de los cargos directivos y de decisión deben pertenece al sector británico, y el segundo requerimiento exige que el 60% de las acciones debe ser negociadas en la bolsa de valores de Ámsterdam. Claro que este disfraz holandés es muy vistoso como algunos zuecos, pero en la bolsa holandesa pueden operar, comprar y vender capitales y personas físicas y “morales” británicas. Suponemos que el Ingeniero Juan José Aranguren debe tener acciones bursátilmente inglesas aunque guardadas en Holanda, porque también se supone que muchas de ellas tienen origen en “bonus” por reconocimiento de su eficiencia como presidente de la filial en Argentina y, seguramente, esto no se dice, por su lealtad a la petrolera británica2.
Cuando el actual ministro de Energía comienza su vida encumbrado en la carrera de las puertas giratorias, inteligente concepto utilizado por los norteamericanos para mostrar cómo algunos personajes sin ética alguna pasan de CEO privado a funcionario estatal, para luego seguir la secuencia, a veces repetidas dos o tres veces o sin límites. Para eso, en Argentina, y en Estados Unidos y en todos los países existen normas que traban las puertas giratorias o le ponen un alto nivel de impedimentos para evitar el abuso. En Estados Unidos es famoso el caso de un vicepresidente que luego de decenas de años en su empresa pasó al sector estatal para luego volver disimuladamente a la petrolera privada. Mister Halliburton (Dick Cheney) fue CEO ejecutivo de Halliburton y se transformó en vicepresidente del país acompañando al hijo de Bush, y estableció la ley de Energía que lleva su nombre por la que se eliminaron importantes normas ambientales y potenció a su firma de origen como la principal petrolera de servicios del país norteamericano. También impuso el fracking, pero los resultados de algunas de sus empresas no son lo óptimo que se esperaba.

Mauricio Macri y Juan José Aranguren en la Casa Rosada. Mister Halliburton (Dick Cheney) y George W. Bush en el despacho oval de la Casa Blanca.

 

En Argentina el modelo del presidente Mauricio Macri confía en los CEO, pero saber o conocer las empresas y accionistas de las que provienen no asegura que sepan o conozcan al Estado y a los accionistas de las empresas públicas, que nunca deja de ser propiedad de la población total del país. Dedicarse a hacer ganar a los accionistas no es lo mismo que obtener ganancia para la población total, porque la ganancia empresarial poco tiene que ver con la utilidad social, no son los mismo el corto plazo empresarial y el largo plazo de la gestión púbica, no son los mismos patrones los dueños de las empresas privadas o públicas, ni lo son los patrones de comportamiento moral.
En el sector privado se roba cuando se obtienen beneficios desmesurados sin aprobación de las asambleas de asociados pero no cuando se corrompen funcionarios para elevar las tasas de ganancias. En el sector público se roba cuando se pone el Estado al servicio de intereses particulares, o sea, cuando no se reconoce que sobre la economía está la política, y sobre ésta la ética. Si no se acepta esta valoración se roba a toda la población, y se confunde corruptor con corrompidos: es la puerta giratoria de la ética ausente.

Juan José Aranguren

 

Aranguren con sus antecedentes (37 años de Shell, 6 meses de PRO y hasta ahora 6 meses de ministro de energía y minería) señala claramente a qué señor se sirve, sobre todo cuando se mantiene el carácter de accionista del ex patrón petrolero. En la tercera semana de junio de 2016 hizo su defensa reconociendo que recién está aprendiendo. Claro, no se debió olvidar que las normas morales no se aprenden sino que se viven, y se aplican sobre todo cuando hay normas escritas como el Código de Ética Pública de Argentina.
En esa semana en los Estados Unidos se discutió si un integrante de la Corte de Justicia puede ser accionista de una empresa, y si basta inhibirse en un caso específico. Se trata del señor Samuel Alito, integrante del tribunal superior de justicia, que debió vender sus acciones de otra petrolera, las de ExxonMobil de Estados Unidos. Con anterioridad Alito se inhibió en un juicio que hacía a la empresa Johnson Controls, Inc. que fabrica piezas que la involucraba en un juicio referido a la regulación de la energía eléctrica. Alito también se había puesto al costado respecto a una Ley de Reestructuración de la Deuda Pública de Puerto Rico porque poseía inversión en un Fondo financiero público de la isla. Con anterioridad a la venta de acciones de la ExxonMobil, don Alito se deshizo de participaciones en Target Corporation y en Sysco Corporation.
En resumen, don Alito se desligó de las acciones de ExxonMobil con el fin de continuar siendo miembro del tribunal superior de justicia de los Estados Unidos. No buscó otros caminos como el decir, en el caso argentino, que se puede ser accionista sin limitar la independencia de la voluntad decisoria. Hay otros que prefieren el camino de la inhibición en tándem: por ejemplo, si se trata de importar energía a una empresa amiga se inhiben y hacen firmar la compra por un secretario de Estado, que luego se beneficiará, por ejemplo, otorgando favores a la exportación de la empresa de su pertenencia, el secretario no firma pero si lo hace su superior pagando la “gauchada” anterior.
El juego de las puertas giratorias y las resoluciones en tándem se complementan. No son paralelas sino que coexisten en el tiempo y quizá, durante mucho tiempo. Además, no se puede creer que se ignore que la propia patronal Shell adquirió a BG (British Gas) en marzo de 2016 cuando se negociaba la compra vía ENAP y Enarsa de gas natural licuado. Fue tan importante la adquisición que convirtió a la Shell en la petrolera más grande del “occidente” y comparable con Gazprom, la más grande gasífera del mundo. No se “interfirió”, pero si no leyó la prensa mundial que informaba de esta adquisición, pudo haber “inferido”. O es que no se conocen los negocios de la ex patrona porque se está aún aprendiendo a ser ministro.

 

1 Declaración de Juan J. Aranguren en el Senado de la Nación en la página web del Ministerio de Energía y Minas, 14 de junio de 2016 (https://www.minem.gob.ar/www/706/24811/articulo/noticias/1237/importacion-de-gas-de-chile-nada-para-ocultar.html).

2 “Hoy en día, Royal Dutch Shell tiene su sede en Holanda pero está incorporada en el Reino Unido. Sus acciones primarias se cotizan en Londres y otras secundarias en Ámsterdam y Nueva York”, en “Shell avanza en rentabilidad gracias a la disciplina en el gasto”, por Jack Hough (Barron’s) del The Wall Street Journal publicado en La Nación de Buenos Aires, 20 de julio de 2016.

 

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