Entrevista a Marcelo Espíndola, Secretario General de la AGTPAC, Asociación Gremial de los Trabajadores y Personal de Estaciones de Servicio y Afines de Córdoba.

En el marco de la baja en las ventas de combustibles líquidos, Gensur realizó una entrevista a Marcelo Espíndola del gremio AGTPAC.

Redacción Gensur Argentina, 23 de abril de 2020.

Gensur –Cómo, ves el tema de la baja de la demanda de combustibles y cómo lo perciben los trabajadores, respecto de lo que puede traer aparejado. Espíndola –La verdad que estamos sumamente preocupados porque la baja es real, alrededor del 80% en la caída de la venta de los combustibles. En Córdoba tenemos una afluencia masiva de turistas de punta a punta del año, las rutas están totalmente vacías, eso ahora está parado debido a los controles por la cuarentena, y realmente aplaudimos esa iniciativa para no ser transmisores del virus. Ahora, la preocupación que tenemos es por nuestras fuentes laborales. Hemos estado en contacto con muchos compañeros, yo particularmente, sigo yendo a trabajar. La preocupación es por las ventas y la repercusión que va a tener sobre los puestos laborales en el futuro, por supuesto, no apoyamos las medidas que ha tomado el gremio SINPERCOR, mayoritario en la provincia, que ha firmado en contra directamente del derecho de los trabajadores, permitiendo suspensiones y pagándole solamente el 68% de sus salarios, ellos aducen que es para evitar los despidos que se pueden llegar a dar; eso es mentira, porque no se puede despedir ya que el DNU del gobierno nacional lo impide. Error grave de esta gente que siempre apoyó realmente a la patronal.
Gensur –En un momento el gobierno había hablado de una asistencia financiera al sector. Espíndola –Si, por eso te recalco que ellos van a ser beneficiarios de un salario vital y móvil de la patronal, de una baja considerable de los aportes patronales, por eso no vemos la necesidad, si en definitiva lo van a pagar con los aportes del Estado, o sea, nosotros mismo a través de los impuestos. Le hemos dejado en claro a la Cámara Empresaria del sector que no vamos a permitir suspensiones, y por supuesto, menos los despidos, hemos estado comunicados con nuestros abogados para estar atentos ante cualquier situación que se dé. Yo creo que con la conciencia de clase y organizándose, podemos obtener resultados alentadores. Por ahí, hacer la vista gorda y no saber de nuestros derechos nos lleva a que los compañeros bajen la cabeza, acepten una quita, como en este caso, que les paguen el 68% del salario, o en otros, que han acordado entre los mismos trabajadores y la patronal por un 50%. Gensur –Esto tiene que ver, en alguna medida, con aprovechar este momento por parte de la patronal, en una situación como esta ¿no? Espíndola –Si, no tendría por qué haber sucedido. Primero porque fue solo una semana la caída de ventas del mes anterior, este mes si se ha notado mucho el tema de la baja pero además, van a tener el aporte del gobierno nacional y el que realmente esté en regla, puede llegar a tramitar los prestamos que van a estar al 18%. Muchos compañeros tienen miedo, no confían en las organizaciones y es por eso que entregan derechos realmente, por eso nosotros decimos hace mucho tiempo que tenemos que organizarnos con una elección de delegados en cada estación de servicio, esto es fundamental para que tengamos fuerza y una voz que pueda contrarrestar las medidas de la patronal, que siempre está unida. Gensur –Con respecto a eso y mirando de cerca lo que hoy sucede, que claramente tiene efectos desbastadores sobre la economía, ¿Cómo estaban antes respecto de la reivindicaciones del sector y cómo están ahora?
Espíndola –El no otorgamiento de nuestra personería hace que los gremios entregadores seriales, como nosotros les decimos, nos traten de ilegales, pero lo legítimo de nuestra lucha no es ilegal, nosotros siempre hemos puesto el cuerpo. Hemos estado en reuniones con los Ministerios de Trabajo, acá en Río Cuarto, como también de la provincia, donde los entreguistas venían cuando todo estaba arreglado, aparecían y firmaban, el trabajo lo habíamos hecho nosotros. Los trabajadores saben que nosotros ponemos el cuerpo y el alma, que ponemos la cara, que vamos al frente, que si tenemos que hablar con cualquier patronal lo hacemos. Siempre con respeto, pero si no tenemos respuesta, convocamos a un grupo de trabajadores y cortamos el servicio; la patronal sabe que nosotros somos gente de diálogo, pero que si no tenemos respuesta les cortamos el servicio, como ha sucedido muchas veces.
Gensur –Cómo ves las medidas de salubridad del gobierno nacional, frente a la pandemia. Espíndola –Algunas patronales han provisto guantes, barbijos y máscaras para cubrir la cara, algunas empresas nos ven como parte integral de la empresa, pero hay otras, que no se han preocupado, ni siquiera ha puesto un bidoncito de alcohol en gel. Realmente es una lucha constante, nosotros hemos hecho una recorrida por las estaciones de servicio en Rio Cuarto, y a las que no hemos podido llegar, nos hemos contactado con los trabajadores a través del teléfono, diciéndoles que denuncien cuando les faltan elementos de higiene, y a los que no cumplan, iremos para decirles que esto va más allá de la relación patrón-trabajador, esto es una cuestión humanitaria, que es necesario ética y solidaridad para salvar al ser humano que les está brindando el servicio.
Gensur –Cómo ves el futuro de los trabajadores de estaciones de servicio con este panorama incierto, porque esto va a llevar un tiempo más todavía.
Espíndola –Lo preocupante es que va a ser un tiempo largo, nuestro sector no está ajeno al ritmo de la economía en general, vemos con preocupación esto; aplaudimos las medidas que se están tomando en el ámbito nacional pero la preocupación es el resquebrajamiento de nuestra economía, nos preocupa el límite, el Estado está presente hoy, pero hasta qué punto puede desarrollar esa ayuda, porque hace falta muchísima ayuda y solidaridad. Esperamos que en las próximas semanas salga el gravamen a la Renta Financiera, donde estamos trabajando nosotros como 21F en Río Cuarto, también el aporte voluntario de la clase política, que la derecha usó. Acá tenemos, en el Concejo Deliberante, un proyecto de ordenanza que le descuenta un 20% a los funcionarios, eso da pie para ir a decirle a cualquier empresario que colabore, porque ya les hicimos poner ese porcentaje a los políticos, que es un hecho muy importante, que la política cambie de actitud frente a esto.